La historia de nuestra Santa Madre Teresa de Calcuta recuerda que no necesitamos hacer grandes cosas para vivir una vida llena de amor.
Santa Teresa de Calcuta encontró a Dios en las personas que sufrían, viviendo plenamente la parábola del buen samaritano.
¿Qué Podemos Aprender de Madre Teresa de Calcuta?
A veces creemos que para cambiar el mundo necesitamos hacer algo extraordinario. Sin embargo, hay que comenzar por las personas que tenemos cerca.
A fin de que nuestra pequeña gotita llene de amor el corazón de las personas a nuestro alrededor y, con el paso del tiempo y la gracia de Dios, esa paz llegue a más corazones.
Pequeños actos, pero con amor, son los más grandes:
- Dar de comer a quien lo necesita
- Escuchar a alguien que se siente solo
- Visitar a un enfermo
- Ayudar sin esperar reconocimiento
- Sonreírle a alguien que está pasando por un mal momento
Pueden parecer pequeños, pero cuando se hacen con amor adquieren un significado de servicio y entrega.
La Madre Teresa de Calcuta dedicó su vida precisamente a eso: convertir el amor en acciones concretas.
«El amor no puede permanecer en sí mismo. No tiene sentido. El amor tiene que ponerse en acción».
Estamos Llamados a Ayudar de Diferentes Formas
Esta no es una frase de madre Teresa, pero lo dejó claro cuando le sugirieron que en vez de darle un pescado al hambriento lo enseñara a pescar.
Respondió que ella iba a seguir dando de comer, pero si le parecía bien (al otro, al que la estaba criticando) usted lo puede enseñar a pescar.
Todos estamos llamados a una misión concreta, y lo único que tiene de extraordinario nuestra misión es el amor, es lo único que une todas las vocaciones.
- Podemos encontrar a Dios cuidando a nuestra familia
- Podemos ofrecer nuestro trabajo para el bien de la sociedad
No se trata de hacer algo que el mundo considere importante. Se trata de preguntarnos si aquello que hacemos lo estamos haciendo con amor al Señor.
Porque la santidad se encuentra en aprender a amar a Dios y al prójimo en las pequeñas cosas de cada día.
Hay Que Amar y Dar Hasta Que Duela, Si Duele Es Buena Señal
Esta es una de las frases de madre Teresa de Calcuta más conocidas.
Y es que una cosa es dar sin que te cueste, otra es entregar con amor. Cristo no se dio a sí mismo sin que le costara latigazos, humillaciones, dolor corporal.
Entonces, ¿quienes somos nosotros para no querer sufrir?, nuestros dolores podemos ofrecerlos a Dios, Él fue el primero en ofrecerse por nosotros.
Duele ver a un familiar enfermo, duele escuchar que nos digan nuestros errores, duele estar cansados, hambrientos y enfermos.
«Cuando nos ocupamos del enfermo y del necesitado, estamos tocando el cuerpo sufriente de Cristo y este contacto se torna heroico».
De todo eso se vale Dios para obrar. Porque más amor se demuestra en las dificultades que cuando todo va bien.
Y Dios nos quiere con Él en su gloria, quiere que nos purifiquemos de nuestros pecados al mismo tiempo que servimos a nuestro prójimo.
«Si no se vive para los demás, la vida carece de sentido». «El que no sirve para servir, no sirve para vivir».

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