Hay momentos en la vida en los que el dolor, la incertidumbre o el cansancio parecen ocupar por entero nuestros pensamientos.
La esperanza se encuentra leyendo las palabras de los santos, ellos nos recuerdan que Dios sigue presente con su amor.
Estas son frases de San Agustín de Hipona para tiempos difíciles.
Dios mío, darás luz a mis tinieblas
Solo el Señor puede iluminar nuestro corazón en medio de las adversidades.
Ese darás, en futuro, implica confiar en el plan de Dios, aunque ahora no lo entendamos.
Confiar es dejar la puerta abierta para que el creador del universo obre en nosotros.
La medida del amor es amar sin medida
Pareciera que el amor es entregarlo todo, pero, en realidad cuando amamos recibimos más de lo que damos.
El amor al prójimo, a Dios, y a nosotros mismos va unido para no desesperar.
Amar a Dios y al prójimo, incluso en medio del sufrimiento, transforma nuestro corazón al mismo tiempo que da fortaleza.
Nos hiciste, Señor, para Ti, y nuestro corazón está inquieto hasta que descanse en Ti
Es la frase más conocida que se encuentra en el libro Las Confesiones de San Agustín. Muchas veces buscamos paz en el éxito o el dinero.
Incluso refugiarnos en el cariño de las personas debe tener un límite, pues solo Dios puede llenar el vacío más profundo.
Dios nos permite descansar y nos abraza desde aquí en la tierra, cuando vamos a visitarlo al Santísimo, cuando comulgamos en gracia.
Ora como si todo dependiera de Dios; trabaja como si todo dependiera de ti
Tenemos que cuidar nuestra unión con Dios, que da paz, pero también el cuerpo con que le alabamos.
Si dejáramos de trabajar, nuestro cuerpo se volvería perezoso, y estaríamos cediendo ante la tentación numero uno de la tristeza.
Mantenernos activos nos hace mirar nuevos horizontes para cuidar tanto nuestro cuerpo como nuestra alma.
La paciencia es compañera de la sabiduría
A veces esperamos resultados que parecen difíciles, e incluso podríamos llegar a pensar que Dios no nos escucha.
Lo que ocurre es que Dios tiene sus caminos, y a veces Él también necesita paciencia con nosotros.
Él sabe si lo que pedimos será para nuestro bien o no, para unirnos más a él, que es la felicidad.
El que canta, ora dos veces
Las alabanzas con la voz, las palmas y el corazón son poderosas.
En medio de la tristeza, no te dejes vencer por la pereza o incluso por la timidez, cantar ayuda a subir nuestro ánimo en comunidad.
Podríamos recibir una sonrisa de alguna personita muy querida a nuestro alrededor, eso ayuda mucho para estar en unión con Dios y nuestros hermanos.
Si se enfría nuestro amor, se entumece nuestra acción
La caridad fraterna es un termino que se usa cuando ayudamos a un necesitado. Siempre hay alguien que sufre más que nosotros.
Aunque pareciera que nuestro dolor es lo más insoportable, otras personas también están sufriendo.
La acción de ayudar repara el corazón del hombre de sus propios errores.
Solo anhela a Dios y tu corazón siempre estará completo
Hay vacíos que parecen no llenarse, como la pérdida de un ser querido, sim embargo, Dios siempre se queda.
Está con nosotros cuando envía su Espíritu Santo consolador, quien da consejos si le permitimos.
El Señor, que tiene en su gloria a tu ser querido, te puede dar el amor que ese ser querido te daba.
Ama y haz lo que quieras
Esta frase de San Agustín de Hipona tiene su párrafo seguido:
Si callas, callarás con amor; si gritas, gritarás con amor; si corriges, corregirás con amor; si perdonas, perdonarás con amor.
En tiempos difíciles, hermanos, recurramos al amor de Dios, quien nos llena de amor para seguir adelante.



