Enrique Shaw fue un empresario católico, padre de una familia numerosa, e incansable defensor de la fe.
Su ejemplo nos enseña que la vida laica también es una camino para acercarnos a Dios.
Infancia y Juventud de Enrique Shaw

Su madre falleció cuando Enrique tenía 4 años, pero su padre, cumpliendo el deseo póstumo de Sara, confió la formación religiosa a un sacerdote.
Enrique quiso entrar a la escuela naval a los catorce años, su padre en principio no estaba de acuerdo, pues quería que se hiciera cargo del negocio familiar.
Pero, como dice el dicho, el hombre pone y Dios dispone.
Enrique encontró en la biblioteca un libro sobre el rol y la responsabilidades del hombre en la vida.
Allí fue su conversión, comenzó su amor por la doctrina social de la Iglesia.
Vocación Al Matrimonio

Se casó en 1943 con Cecilia Bunge, estando aún en la marina.
Dos años más tarde, la marina lo envió a estudiar meteorología, sin embargo, su familia crecía.
Pensó hacerse obrero, hasta que un sacerdote lo aconsejó diciéndole que podía llevar el evangelio al mundo empresarial.
Pidió la baja de la marina, y regresó a su natal Argentina para ser ejecutivo de Cristalerías Rigolleau.
En poco tiempo llegó a ser director general. Se incorporó a la Acción Católica y al Movimiento Familiar Cristiano.
La Familia Numerosa Es Una Bendición
Enrique Shaw fue cabeza de una familia con nueve hijos, uno de ellos, sacerdote del Opus Dei.
Haber educado a un hijo sacerdote es un honor.
Necesaria es la defensa de la familia natural conformada por un hombre y una mujer dispuestos a darle hijos a Dios.

Vocación Enfocada Al Ámbito Empresarial
Se encargó de organizar la ayuda a la Europa Postguerra en 1946, donde se fue dando cuenta la necesidad de empresarios más católicos.
En 1952, fundó la Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresa, cuya acción evangelizadora rompería fronteras.
Decía que ser patrón no es un privilegio, sino una función.
Enrique Shaw Fue Perseguido Por Su Fe
En 1954, el presidente argentino rompió relaciones con la religión católica.
Sucedían cosas que hoy en día también hemos visto: prohibió a los comerciantes exponer pesebres en navidad, se introdujo la ley del divorcio.
Enrique, junto con otros miembros de la Acción Católica, fue encarcelado por la calumnia de “llevar a cabo un complot para derrocar al presidente”.
Dios permitió que el arresto y los cargos que se les querían imputar se hicieran públicos, así que estuvo arrestado durante diez días.
Ni Con Diagnostico De Cáncer Se Detuvo Su Apostolado
En 1957, se le diagnosticó cáncer de piel. Un año después contribuía a la creación de la Universidad Católica Argentina.
También estuvo participando en conferencias, congresos, escribió libros.
Al final de su vida, necesitaba transfusiones de sangre, más de doscientos cincuenta trabajadores se unieron.
Entonces Enrique pudo decir que casi toda la sangre que corría por sus venas era sangre obrera.
La Causa Enrique Shaw
Su proceso de canonización se intentó iniciar desde 1967, y estuvo cerrado hasta 1996 cuando monseñor Rodhe preparó los testimonios.
En 2001, el cardenal Jorge Mario Bergoglio, ahora recordado como el papa Francisco, consultó a los obispos y designó una comisión para recoger todos los escritos inéditos de Shaw.
Bergoglio peticionó la aprobación oficial, moral y doctrinal, realizada por un censor, de las obras de Enrique.
El 24 de abril de 2021 se reconocieron sus virtudes, por lo que pasó de ser reconocido como siervo de Dios a ser declarado venerable.
En diciembre de 2025, el papa León XIV aprobó el decreto que afirma la existencia de un milagro por intercesión de Shaw.
Ya está en el Cielo intercediendo por nosotros. Y nosotros podemos interceder para que Dios le conceda a Enrique Shaw llegar a los altares.


