Tú misión en la vida es ser luz.

Iluminar a otros, dar un saludo. Hacer una llamada. Dar un buen consejo.

Regalar una sonrisa. Dar esperanza. Sacar a otro de su tiniebla.

Pero eso no lo podemos hacer solos necesitamos pedírselo a Dios. De lo contrario estaré siendo soberbio.

Si Dios ya sembró algo en tu corazón, deja que florezca en palabras

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